La reina mora es una de las aves más amenazadas y traficadas de San Luis

El alarmante índice de mascotismo que sufre la especie, sumado a los circuitos delictivos de tráfico de los que habitualmente forma parte, pone en peligro la continuidad de su existencia y afecta su actividad esencial en el medioambiente local.

Ya sea por sus colores distintivos, su manera de cantar o su valor económico, la reina mora es un ave que entra en un circuito de tráfico ilegal de animales que amenaza su existencia, convirtiendo a la especie en una de las principales víctimas de mascotismo. Es de los pájaros más domesticados de la provincia y eso afecta el rol clave que juega en los ecosistemas de San Luis.

En este contexto, es una de las especies más decomisadas en la provincia, ya que sufre una fuerte presión de caza para ser comercializada en el mercado ilegal de fauna silvestre.

Características, conducta y rol ecológico de la reina mora 

Habita arboledas densas del norte y centro de San Luis, en las ecorregiones chaco seco y espinal. Al alimentarse de semillas, cumple un papel fundamental en los ecosistemas locales porque colabora en la dispersión de plantas autóctonas.

Su alimentación consiste de pequeños frutos e insectos. En cuanto a sus características físicas, mide aproximadamente 15 centímetros, el macho tiene un plumaje de color azul marino, con tonos tirando a celeste sobre la ceja, mientras que la hembra posee un plumaje de color marrón.

Su reproducción ocurre en primavera y verano, cuando la hembra pone entre dos y tres huevos en un nido que construye no muy alejado del suelo, con una duración de la incubación que va entre 13 y 15 días. Durante la época reproductiva, realizan un ritual de cortejo, suelen alimentarse mutuamente y ambos construyen el nido. La hembra se encarga de incubar los huevos, ya que su color castaño le permite confundirse con las ramas, mientras que el macho cuida el territorio y brinda comida para la hembra. La alimentación de los pichones está a cargo de la madre durante los primeros días, luego el padre se apropia de la tarea y la hembra comienza la siguiente postura e incubación de huevos. En la época invernal suelen convivir en grupos de varios individuos, lo que les facilita la búsqueda de comida.

La lucha contra el tráfico ilegal es una responsabilidad colectiva 

Su captura se encuentra prohibida por la Ley Provincial N°0317-2004 y las infracciones son penadas con multas económicas. El comercio ilegal de fauna y el mascotismo tienen un fuerte impacto sobre las poblaciones silvestres, ya que generan una pérdida de individuos que afecta a la continuidad de la especie y las funciones que cada una de ellas cumple en el ambiente del que forman parte.

Por eso, el compromiso social de cada ciudadano es clave. Si hay conocimiento de alguien que posee ejemplares silvestres en cautiverio o trafica con ellos, debe notificarse llamando al 911 para comunicarse con la Policía Ambiental, o al teléfono  445200, interno 3372, para informar a la secretaría de Ambiente.

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